Dice Ángel Villalba que los procuradores del PP le filtran sus encuestas internas y que las mismas, oye, coinciden con las que encarga el propio PSOE: empate técnico. O lo que es lo mismo, punto arriba, punto abajo, puede que el próximo presidente de la Junta se siga apellidando Herrera o que cambie a Villalba. Eso dice, o sea, el segundo: que de usted depende.
Analicemos. Punto primero. ¿Los procuradores del PP le pasan a los del PSOE sus encuestas internas, incluso cuando les perjudican? A ver, Mañueco, tío, ¿qué está pasando ahí? Pon orden de inmediato. El grupo parlamentario está lleno de traidores y ahora es el momento de cambiarlos. Salvo que… ¡Cielos! ¿No será eso lo que pretende Villalba al decir una cosa tan absurda? ¿Estará sembrando cizaña para que los del PP se empiecen a mirar con desconfianza unos a otros? ¿O serán los procuradores del PP, dirigidos por el maquiavélico Mañueco, los que intoxican a Villalba? O sea, soltándole, confianzudos y en voz baja:
-¡Ostras, Ángel! No veas lo nervioso que está Herrera. En nuestras encuestas te sales, barres, arrasas.
-¡Qué me dices! ¡No se lo va a creer nadie si lo divulgo! Mejor diré que de momento estamos en empate técnico.
-Eres un superdotado.
¿Será esto último lo que pasa, será lo primero o lo del medio? Admito apuestas, mientras paso a un segundo punto. Por más que busco, no hallo por ninguna parte huellas de la existencia física de esas encuestas del PP o del PSOE. A Villalba se las pasa hasta el enemigo y a mí, periodista en servicio de 24 horas, no me llegan ni los ecos. ¿Seguro que hay encuestas a uno y otro lado? ¿Y por qué no las enseñan, cuando menos los favorecidos por el presunto empate técnico?
A lo mejor, vaya usted a saber, han cambiado de metodología y algunos no nos hemos enterado. A lo mejor han vuelto al método antiguo y en realidad destripan aves, con perdón de los ecologistas.
-¿Herrera cuántas lleva destripadas hoy?
-Tres, con la de la noche, Villalba.
-Pues trae otra gallina, que yo quiero otras tantas. Y así, empate técnico.
Algo semejante, barrunta no, ha de ser. Porque si no es todo muy raro, partiendo de la base, o sea, de que los políticos no mienten jamás. Y ahora, muchachos, a desempatar como sea en este tiempo de descuento de dos meses.
(PROMECAL, 26 de marzo de 2007)