Villalba (aspirante del PSOE en Castilla y León) quiere un cara a cara con Herrera (gobernante regional del PP) pero Herrera no está por la labor. Es la cansina historia de todas las elecciones en cualquier ámbito. El aspirante que lo tiene crudo quiere debate, pero el que va de ganador dice que nones porque él no tiene nada que ganar. Así que el “sobrado” Herrera le hace cuchufletas al opositor Villalba, con la vicepresidenta Ruiz de “médium”. Respondió ésta hace unos días que el del PSOE ya ha mantenido setenta y dos debates con Herrera y que allá él si los desaprovechó. Qué graciosa. ¿Alguien sabía que los dos grandes líderes de la Comunidad habían debatido tanto? Es más, ¿alguien ha visto o escuchado uno solo de esos debates? A ver, quién… (Y que bajen la mano los periodistas parlamentarios).
Porque la señora vicepresidente habla, claro está, de todas las veces en que han coincidido Herrera y Villalba en el pleno de las Cortes Regionales, Ahora bien, ¿qué tiene que ver eso con un debate electoral? Nada, absolutamente nada. Yo no critico que el del PP se niegue a debatir con el del PSOE. Allá él. Lo mismo, recordarán, hizo el candidato Rajoy, sintiéndose no menos sobrado frente al aspirante Zapatero hace tres años. Y le salió “de cine” el ninguneo. Pero hay argumentos mejores, estima uno, a la hora de responder al insistente opositor.
-Mire, señor Villalba, con gusto debatiría con usted, pero es que, al no tener televisión pública y autonómica disponible, no quiero que me acusen de favorecer a un canal privado o al otro.
O bien:
-Mire, señor Villalba, estoy dispuesto a cualquier debate con usted, pero haga el favor de hablar antes con los extraparlamentarios, porque ya sabe cómo son y cómo se ponen. Ellos también querrán y no me voy a pasar la campaña debatiendo hasta con mi escisión berciana…
O bien, la mejor respuesta de todas, a mi juicio:
-De acuerdo, señor Villalba. Indique usted el día, la hora y las armas… ¡Eh, perdón! Y el medio de comunicación. Allí estaré. ¿O qué se pensaba, que no me iba a atrever?
La verdad es que no entiendo que no sea está última la respuesta habitual de Herrera a las peticiones de debate de Villalba, habida cuenta de las comprobadas capacidades oratorias o persuasivas de uno y otro. Ya son ganas de hacer caso a los tontorrones asesores de campaña. Digo yo.
(Grupo PROMECAL, 30 de abril de 2007)